Enfermedades del trabajo

enfermedad del trabajo

¿Qué son las enfermedades del trabajo?

Las enfermedades del trabajo son aquellas que pueden ser producidas tanto en ocasión del trabajo como en otras circunstancias, pero que en el ejercicio de diversos oficios o profesiones se favorece su desarrollo y evolución.

Coinciden con las enfermedades profesionales en que tienen su origen en el ejercicio de una profesión y que su evolución es lenta y gradual.

Por el contrario, se diferencian de las enfermedades profesionales en que:

  • En la enfermedad del trabajo, la profesión es un riesgo genérico; sin embargo, en la enfermedad profesional, es específico. Dicho de otra manera, en las enfermedades del trabajo, las circunstancias laborales favorecen la aparición o el desarrollo de determinas enfermedades, pero no es exclusivo de estas circunstancias y también puede darse en individuos no trabajadores o en otros ambientes.
  • Hay una predisposición del trabajador a sufrir una determinada enfermedad del trabajo en determinadas circunstancias, mientras que en la enfermedad profesional todos los trabajadores acaban por enfermar antes o después.

¿Dónde quedan encuadradas las enfermedades de trabajo?

Hay casos en los que resulta fácil encuadrar una determinada enfermedad en una u otra categoría. Por el contrario, otras veces no resulta tan sencillo (sobre todo las enfermedades infecciosas y parasitarias) ya que, a pesar de pertenecer a enfermedades del trabajo, son consideradas como enfermedades profesionales por encontrar, en el ejercicio de un oficio dado, su factor determinante. Tal sucede con la anquilostomiasis de los mineros, con la sífilis de los vidrieros, con el carbunco de los trabajadores en cuero y lana, con la fiebre ondulante de los ordeñadores y queseros, etc.

Estas afinidades han hecho que, por un lado, se hayan incluido como enfermedades profesionales determinadas enfermedades que son típicas enfermedades del trabajo, como las enfermedades por aire comprimido, la enfermedad del martillo neumático, la anquilostomiasis, carbunco, tétanos, etc.

Por otro lado, el resto de las enfermedades del trabajo, como las enfermedades de esfuerzo, reumatismo vertebral etc., quedan comprendidas como enfermedades comunes, salvo que se demuestre inequívocamente que derivan exclusivamente del desempeño del trabajo.